E S K I Z O

No te das cuenta de que soy un jodido genio o que?
y entones porque no me hablas?
por que  no respondes a mis mensajes?
a que juegas?
Te aviso
me e metido
rubifen
quizás te mate
quizás me
y que?
no hables
es tarde
ves esa botella de vodka?
ábrela,
dámela,
vete.
llévate tus labios
y tu culo
y no vuelvas
crees que no hay mas putas
que se toquen pensando en mi polla
después de que les recite al oído?
enserio crees
que eres la única?
estas loca
y yo
tengo un problema
dos
tres
cuatro
y muchos demonios
en mi cerebro
que juegan conmigo
y  no me dejan ser yo
porque prefieren ser ellos
y lo entiendo
tu lo entiendes?
claro que no
que vas a entender
solo quieres apuntar el nombre
de otro artista mas
en tu lista
pero yo no soy un artista mas
entiendes
yo estoy maldito
y bueno
quizás algún día me de igual todo
y te clave unas tijeras
en el cuello
mientras sonrió
pero no temas
el bajón del rubifen ya llega
y yo tengo que salir
y buscar
algo
con
lo
que
calmarme
y espero que estés
cuando vuelva
y espero
que solo lleves puesto un tanga.

Mr. G.

Intentando no vomitar

Aquella habitación diminuta

Llena de cajas

En penumbra

Tu cuerpo desnudo

Tu boca

Tu tatuaje

Tu culo

Mi polla

Mis tatuajes

Mi boca

Jadeos

Risas

Y mas jadeos

Condones llenos de lefa

Por el suelo

El cigarrillo

De después

Aliñado

Humo denso.

***

Tu ya no estas

Ya no quedan cigarrillos

Aliñados

Tu culo se fue

Mi polla esta flácida

Los condones siguen ahí

Esperando a que los recojan

El cenicero esta lleno

La habitación apesta

Yo escribo poemas

Intentando no vomitar

Mirándome de reojo las venas.

Mr. G.

Creo que…

​Creo que no se amar

Digamos que no se amarme

Que por eso mi cama huele como                                                       siempre

A mi

A mi sudor

A mi semen

A mis pies

Y por eso dejo que los dias pasen

Y cada finde intento aprender

A amar

A amarme

Pero bebo demasiado

Y se me olvida

Y a la mañana siguiente

Mi cama huele a mi

A mi sudor

A mi semen

A mis pies

Mi movil sabe amargo

Y me duele la cabeza.

Mr. G.

Noches de desenfreno. Poemas al desamor. Ausencia de coca. parte 1

Impulso creativo

en barras de bares

la mierda de un perro

que cuelga del techo

ese cura y ese niño

ese pecado

perdonado

dos ave marias

y cuatro padres nuestros

recorriendo tu cuerpo

a besos

el exceso

de la luna

los poemas

que no leerás nunca

me los quedo

puta

quedate con el resto

mis versos son mios

arrancamelos del pecho

seguiran siendo mios

Mr. G.

Amsterdam

 

 

Hacia tiempo que quería ir a Amsterdam. Al principio lo que me atraía era el tema de los cofeshop. Pero la cosa cambio cuando abrieron una aso en mi barrio. Lo de estar encerrado en un garito fumando porros (y lo que no son porros) mientras bebes una cantidad importante de cerveza y pasas horas y horas jugando a la play tres y al ajedrez, paso de algo excepcional a algo cotidiano. Demasiado cotidiano. En fin, lo que verdaderamente me llevo a comprar un billete de avión barato directo a la capital de los países bajos fueron las setas y las putas de escaparate. Y que mi colega villazon, al que llamaremos cohelo, se había ido a vivir hay no hace mucho, y cada vez que hablábamos no perdía la oportunidad de describirme con detalles lo cojonudas que son las fiestas por esos lares.

Bueno, a lo que íbamos. Imprimí mi billete, pille un blabacar a alicante y tarde dos horas en embarcar. Iba bien preparado. Me comí medio transilium nada mas sentarme. Odio viajar despierto, me planteo el suicidio después de la primera hora de viaje. Siempre. Nunca falla. Asique trague la media pastilla y me acomode. No pasaron ni diez minutos cuando un tío de entre treinta y cuarenta años se sentó a mi lado. Otra cosa que odio es hablar con los desconocidos que se sientan a tu lado en los viajes.

-Buenas, me llamo Antonio.

-Damian- respondí intentado no sonar muy borde pero sin llegar a dar pie a continuar la conversación. No debí hacerlo muy bien

-¿Y a que vas a Amsterdam, Damian, a visitar a algún familiar?

-Voy a ver a un colega

-Eso esta muy bien- Joder el tío hablaba como si fuera un profesor y yo un niño bueno de primaria. Y lo peor es que el puto interrogatorio siguió.- ¿Y que piensas hacer?

-Pues mi intención es incharme a comer setas y coños, ¿Y tu?

Antonio no respondio. Antonio aparto la mirada muy muy serio. Antonio saco una biblia y no volvió a abrir la boca en todo el viaje.

Yo no tarde mucho en dormirme.

Me desperté justo diez minutos antes de aterrizar. Para mi grata sorpresa Antonio no había perdido la oportunidad de cambiarse de sitio.

Llegue a casa de cohelo a las diez de la noche.

-Deja las cosas y vámonos. Esta noche promete.

Deje las cosas y coji mi cartera. Cohelo tenia un contacto de speed que estaba cojonudo. Muy muy cojonudo. Fuimos de bar en bar bebiendo como descosidos. El acababa de cobrar porloque mi presupuesto no descendió demasiado esa noche. Yo apenas se hablar ingles y mucho menos holandés, asique mis intentos de ligar se resumieron en decirle a todas las tias que me miraban like my dick? O you like fucking me? Follar no folle, pero las risas no faltaron. Y casi me como un par de ostias de algún novio indignado, pero ¿acaso no es esa la sal de la vida?

La noche acababa. Yo yo estaba cachondo perdido. Necesitaba meterla.

-Cohelo, hijo de puta, deja de llevarme a bares y discotecas de mierda y llévame a alguno de esos puticlubs del jodido barrio rojo.

Y me llevo. Antes de entrar estuvimos media hora molestando a las putas de los escaparates. Si el dueño no llega a ser colega de cohelo nos hubieran dado una paliza. Alguien salía justo cuando entrabamos. Mi queridísimo compañero de viaje Antonio. Bueno, al parecer no era el único del avión que iba a amsterdam por placer.

Mr. G.

Cierre

Bailaban al son de un blues. La okupa estaba a rebosar. Y el vino no se acababa nunca. Bebían. Bailaban. Bebían. Bailaban. Y de vez en cuando hacían una visita a la mesa y se empolvaban la nariz.

—El speed esta cojonudo— dijo el

—follemos— dijo ella

Y subieron a la parte de arriba. No perdieron el tiempo buscando el sofa mas comodo. Ni el mas grande. Se lanzaron al primero que vieron. Se quitaron la ropa a bocados. El saco su vieja polaroid de la mochila. Le encantaba fotografiarla desnuda, en esas posturas imposibles que tanto le gustaban a ella. Después de la sesion fotografica estuvieron como una hora follando. Terminaron. Se vistieron y bajaron y continuaron disfrutando del concierto. Bebiendo. Bailando. Bebiendo. Bailando. Esnifando. Bebiendo. Bailando. Bebiendo. Bailando. Serian las tres de la maña, el concierto acabo y la okupa se vació. Salieron de la okupa, de los últimos en irse.

—vamos a pintar— dijo el

Ella asintió y siguieron caminando, buscando el lugar adecuado. En la calle no había nadie, excepto ellos, la luna, y algunos gatos. A diez minutos de la okupa encontraron el sito perfecto. El cierre de un bajo que estaba en venta. Sacó las latas. Un harcore azul y un noventaycuatro rojo. Se escondió para agitarlos. Le puso las boquillas, las probo y fue directo al cierre. Marcar, rellenar, trazar, foto e irse. Siguieron andando hasta la casa de ella. Subieron. Se desnudaron. El volvió a sacar su vieja polaroid…

El oficial Paco y su compañero Luis pararon frente al cierre de un bajo que estaba a la venta. Luis bajo, toco la pintura, se acerco al coche.

—Esta fresca.

El oficial Paco alzo la mirada, pero no había nadie en toda la avenida.

—No esta cerca. Hazle foto y vamonos.

Luis izo la foto. Se monto en el coche patrulla y Paco arranco.

Mr. G

El poema que le debía a tus ojos.

Los días pasan y pasan
Esas dos bolas azules
Se alejan
Y los recuerdos
Son cada vez mas recuerdos
Y menos táctiles
Y menos dolorosos
E aprendido a olvidar rápido
A hablar como un tonto
A pensar como un tonto
A no llorar por una sonrisa
Y dos ojos
Cosa de los años
Pero todo se repite
Y en su cama ya no quedan manchas
Ya no hay restos de mi lefa.

Mr. G.

Verso

El verso corretea entre neuronas

Buscando una que le preste atención

Pero todas pasan

Tienen cosas más importantes que hacer

O eso dicen

Pero el verso sabe que mienten,

No apropósito

  Claro

Si no por oficio,

También por oficio se volvieron grises.

El verso camina entre neuronas grises

Buscando alguna con la que jugar

Pero todas pasan

Estamos ocupadas

Dicen

Estamos ocupadas

Mienten.

El verso se aburre,

Se desespera,

Busca y no encuentra

Busca y no encuentra

Busca y busca

Y busca

Y busca

Al final encuentra un bolígrafo

Y juega con el

Y hacen el poema,

Muy despacio

Entre gemidos.

Mr. G